Parques que piensan: cuando leer y conversar se vuelve un acto colectivo en Lima
En una ciudad donde el ritmo cotidiano suele dejar poco espacio para la pausa, una iniciativa propone algo distinto: detenerse, sentarse en el parque y pensar juntos la cultura.
Desde abril, Picnics Culturales regresa a Lima con una nueva edición que transforma espacios públicos en escenarios de lectura, diálogo y reflexión. Lejos de las aulas tradicionales y de la lógica productiva, esta propuesta invita a habitar el conocimiento desde otro lugar: más humano, más horizontal, más colectivo.
La idea es simple pero potente. Cada quince días, grupos reducidos de entre 15 y 20 personas se reúnen en parques para leer textos seleccionados y conversar sobre cultura, gestión cultural y políticas culturales. No hay jerarquías, ni evaluaciones, ni exigencias académicas. Solo el ejercicio —cada vez más necesario— de pensar en comunidad.
Sacar la cultura a la calle

FOTO: MARIA GRACIA ELIAS
En un contexto atravesado por tensiones sociales y culturales, Picnics Culturales plantea una pregunta clave: ¿por qué las discusiones sobre cultura suelen quedarse encerradas en espacios especializados?
El proyecto, impulsado por la gestora cultural Gloria María Lescano Méndez, busca precisamente romper esa barrera. Llevar la conversación al espacio público no solo democratiza el acceso, sino que también resignifica el parque como lugar de encuentro ciudadano, donde la cultura se vive, se discute y se construye colectivamente.
Más que una actividad formativa, la propuesta funciona como un espacio de pensamiento compartido. Uno donde la pausa, la escucha activa y la imaginación tienen un rol central.
Leer para entender (y cuestionar) la cultura

FOTO: MARIA GRACIAS ELIAS
Cada sesión gira en torno a lecturas guiadas de autores clave del pensamiento cultural, como Víctor Vich, Chalena Vásquez y Guillermo Valdizán, entre otros. Los materiales se comparten previamente gracias al apoyo de editoriales como Heraldo Editores y CEDINA, facilitando una experiencia accesible para todos los participantes.
La edición anterior ya dejó señales claras del interés que despierta este formato: más de 40 personas participaron en el piloto, completando cuatro libros a lo largo de ocho encuentros.
Una respuesta a las brechas del sector cultural
El proyecto también dialoga con una realidad concreta: la falta de espacios accesibles para la formación en gestión cultural, la precarización del trabajo artístico y la necesidad de pensar la cultura más allá de lo técnico.
En ese sentido, Picnics Culturales no solo propone encuentros, sino una forma distinta de relacionarse con el conocimiento. Una que prioriza lo colectivo sobre lo individual, y la reflexión sobre la productividad.
Una invitación abierta
Dirigido a artistas, gestores, comunicadores, docentes, estudiantes y cualquier persona interesada en la cultura, el proyecto mantiene un modelo autogestivo basado en aportes voluntarios. Esto refuerza su carácter abierto e inclusivo.
Al final, más que un ciclo de reuniones, se trata de una invitación: hacer una pausa en la rutina, sentarse en el pasto y preguntarse, junto a otros, cómo se piensa y se vive la cultura hoy.
Datos clave:
• Proyecto: Picnics Culturales – Edición otoño 2026
• Formato: Encuentros de lectura y conversación en parques
• Frecuencia: Dos sesiones al mes
• Duración: 2 horas por sesión
• Modalidad: Grupos reducidos (15–20 personas)
• Acceso: Aporte voluntario
• Dirigido a: Agentes culturales, artistas, estudiantes y público interesado
• Inscripciones: https://tinyurl.com/22wjanpu
• Más info: Instagram: @gloriamarialescano
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Porque la cultura es el alma de un pueblo, vive, ama, goza la cultura... ¡vive cultura!